VERANO DIFERENTE

Verano diferente

Un verano Diferente – Agosto 2007 –

El espíritu de “La Solana”

Cuando decidimos pasar el mes de agosto en el Centre La Salle de Lliria teníamos como objetivo prioritario que los chicos y chicas de Projecte Obert vivenciaran lo que podría ser más parecido a unas vacaciones familiares. Además buscábamos que fuera una experiencia enriquecedora en otros aspectos; conocer personas y lugares diferentes, aprender y vivir experiencias nuevas, experiencias que le supongan al chico o a la chica otra forma de relacionarse con los educadores, tener que esforzarse, ayudar a otros, trabajar en equipo, incluso que les permita conocer sus posibilidades y también sus limitaciones, encontrar momentos y espacios de reflexión.

Verano diferente

El objetivo ha sido alcanzado. Gracias al entorno, la convivencia diaria con las familias, la integración de voluntarios, la visita esporádica de alguno de los chavales que no hace un año estaban con nosotros, la proximidad de la Comunidad de Hermanos, las atenciones y acompañamiento de los directores del Centre La Salle de Lliria, las visitas de amigos, etc. han permitido crear un ambiente familiar. Era lo que pretendíamos. Destacaría el buen clima de convivencia que entre todos hemos logrado. Bien es cierto, que alguno ha desentonado en algún momento pero también es cierto que ha sido la excepción al clima de hogar generado por Guillermo, Brigi y sus hijas; José A., María Dolores y sus hijos; Pepe y Celia; Eugenio y Carmen; Bernat, Ana, Sara, Eduardo, Isaac, Angel y los chicos y chicas de Projecte Obert.

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El Centre La Salle de Lliria puso a nuestra total disposición el “chalet” con su piscina, la pinada con su parrillada de la que hicimos buen uso los fines de semana, las iniciamos con una invitación de Sebastián y Pilar, luego fue Eduardo, y para no perder la buena costumbre de sentirnos acompañados también las compartimos con Victorino, José y Maricarmen, Toni y Rosa. Y que decir de las pistas deportivas y hasta de los campos con algarrobos y almendros para entretenernos algún rato los días que no salíamos a recorrer el cauce del Turia aguas arriba. Los últimos días del mes, coincidiendo con la reunión que los Hermanos de La Salle tienen para la preparación del inicio del curso escolar fuimos invitados a compartir con ellos las comidas y cenas. Quién no recuerda con agrado, a pesar de las protestas iniciales de alguno de los chavales -¿tendrán que ver con el sentido del ridículo?- los chapuzones en el río, las bajadas con flotadores, las enormes olas de la playa de Almenara, los baños en los pantanos, las pequeñas caminatas… Parajes como los de Villamarxant, Bugarra, Gestalgar, Chelva (Molino Puerto), Calles (Peña María), Chulilla (Charco Azul), Tuéjar (El Azud), Benageber-Sinarcas (Charco negro), Ademúz – Vallanca donde José Antonio y Maria Dolores nos obsequiaron con una chuletada, Titaguas (Zagra), etc. han propiciado además de la convivencia, la satisfacción del espíritu de aventura tan despierto en estas edades. Ni que decir tiene lo bien que lo pasamos en el concurso de paellas en las fiestas de Calles, en el desfile de carrozas en las fiestas de Lliria. Hemos disfrutado de comer unas buenas paellas gracias a las expertas manos de Pepe y su padre. Eduardo generosamente nos invitó a pasar un día en su chalet con su familia, Pepe volvió a lucirse con la paella que nos hizo. Ha habido momentos más relajados para descansar de días ajetreados y los hemos aprovechado para disfrutar de la piscina, hacer talleres de máscaras, de música, donde además de pasarlo bien hemos trabajado la autoestima, el sentido del ridículo, la congruencia, la sinceridad…

 

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También hemos tenido nuestros momentos diarios de encuentro y reflexión “¿Qué es lo que menos me ha gustado de nuestra convivencia hoy? ¿Qué es lo que más me ha gustado de nuestra convivencia hoy?” O esos Power point con interrogantes a responder. Y celebraciones de la eucaristía y de la palabra, alguna de las cuales compartimos con los discapacitados intelectuales de UPAPSA. La participación de los chavales en este sentido ha sido excelente. En definitiva, ha sido un verano completo en el que ha habido tiempo para todo: para jugar y divertirse, para pensar y reflexionar, para convivir, para “trabajar”… Ha sido una experiencia enriquecedora, creo, para todos los que lo hemos compartido y esperamos se pueda volver a repetir otros años. Hemos logrado entre todos generar un espíritu nuevo de convivencia y relación, “El espíritu de La Solana” Esperamos y deseamos trasladar y darle continuidad en el Centro Projecte Obert de Paterna.

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