Va de ceguera

En muchas ocasiones nuestros propios prejuicios son los que nos traicionan

Pasaba todos los días un parroco hacia la iglesia y veía un borracho en el mismo banco, tenía fama de mal vividor y mujeriego.

Un día se le acerca al párroco y le pregunta algo ebrio,

– Padre, dígame qué es lo que provoca las úlceras de estómago

– El párroco con algo de repudio y queriendo aprovechar la oportunidad le dice gritando:

!!El alcohol produce úlceras, la mala vida produce úlceras, el ir con mujeres produce úlceras¡¡¡¡

Una vez descargada la batería, el párroco al ver la cara del individuo le pregunta…¿por qué lo preguntas?

A lo que el borracho contesta,

– No, porque en el periódico hoy pone que es lo que padece el Papa……………..-

Debemos limpiar nuestra conciencia de prejuicios si queremos intentar ayudar a los demás,

 

¿Oh podrá guiar un ciego a otro ciego…?

 

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